No fui yo quien los regaló, pero quiero compartirles que hoy por la mañana fui a desayunar a un puesto de tacos cerca de mi trabajo (y así pienso ahorrar?) enfrente del cual había 3 niños (un niño y dos niñas) de tipo indígena, de unos 9, 8 y 7 años.
De repente se acercaron al puesto y comenzaron a pedir “para un taco” a la gente que estaba formada esperando que les atendieran.
Llegaron con la persona delante de mí y entre el intercambio de palabras que tuvieron, el señor les pagó un refresco y dos tacos a cada uno (son de tortilla grande). Honestamente me sorprendió esto porque ya difícilmente se ven acciones altruistas.
No sé si los niños son explotados o no, no sé si al final del día les esperan unos golpes o castigos, pero algo cierto es que mientras desayunaban parecían los seres más felices del planeta.
No nada más eso, sino que el señor les dijo a los niños que si querían mañana pasaran por otros dos tacos y refresco cada uno. Le dejó instrucciones al taquero para que se los diera en caso de que fueran.
Señor desconocido, le hago público mi respeto.
Aún queda gente buena en este mundo.
Regalar unos tacos, no tiene precio.
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Totalmente cierto, el señor les dio a los niños lo que más necesitaban, y no dinero que les podrían haber quitado otras personas. Cuando llego a comer en restaurantes y no me acabo la comida, siempre pido que me den lo que sobró para llevar, y en ocasiones se lo he dejado a personas que piden dinero en la calle, sobre todo cuando tienen niños.
¡Felicidades por tu blog y por tu esfuerzo!
Es cierto es tan dificil que uno preste atencion a estos grandes detalles de la vida, estamos tan metidos en nuestras broncas, siempre es bueno saber que existen personas que aun se preocupan por el projimo….
@Özer
Hace años mi mamá tenía un puesto de tacos y recuerdo que seguido iban niños de este tipo a pedir comida y mi mamá casi siempre les ayudaba. Había algunos que luego de servirles se querían ir a donde estaba el papá o la mamá (abajito de una sombra, a todo dar) para llevarles un taco y mi mamá les decía que no, que el único requisito era que se los comieran ahí.
Gracias por la felicitación, aunque créeme que preferiría por mucho no haber tenido que iniciar este blog, sin embargo voy en camino de cambiar las cosas.
Buen día!
@Ale
Pienso que el ritmo de vida actual nos aleja de cosas tan cotidianas como estos niños a quienes a veces vemos más como estorbo que como alguien que necesita de nuestra ayuda.
Y sin embargo, no puedes dejar de pensar que casi seguramente son explotados por sus propios padres, o aún peor, por alguna mafia dedicada al tráfico y explotación infantil.
Me hiciste el día, la verdad que sí.
Quizás deberíamos recordar que no estamos en tan mala situación, y que afuera hay gente que la esta pasando realmente mal. Ahorita es cuando deberíamos de compartir con más razón con los que menos tienen…no?
@Isela
Sacando cuentas rápidas, el señor se gastó $30 en los tacos y $24 en los refrescos.
Poco más de $50 que a muchos de nosotros tanto nos pesan. Hay miles (me imagino) de historias cursis en las que se aparecen ángeles con apariencia humana para poner a prueba a las personas o del otro lado, ángeles con apariencia humana que ayudan a la gente.
No soy mucho de creer en ese tipo de historias pero, sí te llega al corazón cuando ves (nadie te lo platica) lo que vi hoy.
Lo mejor es que el señor todavía les preguntaba a los niños cómo los querían, fue un plato sólo con cilantro, otro sin cebolla y otro con todo. Les puso sus frijoles, nopales y les dio su plato a cada uno.
Ya al final fue cuando les preguntó si querían refrescos y también él los sirvió.
Admirable, sería mi calificativo.
Muy cierto Soy deudor si TODOS tuvieramos siquiera una pizca de voluntad para ayudar a los que lo necesitan este seria otro mundo, aqui vemos que no se necesita de mucho dinero (es más a veces ni de un peso)para hacer que la gente pueda ser féliz.
Pero si a veces uno mismo no es féliz, como dar a los demás lo que uno no tiene.
Saludos y este es un buen tema para reflexionar.
@NINO
En lo personal, a mí me movió muchos sentimientos este caso y me pone a pensar en cuánta gente sobrevive en peores condiciones que yo.
De repente uno se mete tanto en sus problemas que deja de lado la parte humana.
Una vez me sucedio algo parecido, pero bien bizarro.
Resulta que al llegar al puesto de tacos se me acerco un niño para pedirme para un taco, le dije que si,pero que me esperara tantito, se fue a otras mesas, y se me ocurrio pedir una orden grande con suficientes tortillas para darle al niño la mitad.
Cual fue mi sorpresa que al decirle al niño que pidiera un plato para darle la mitad de la orden este se molesto y me dijo que el lo que queria era dinero y se fue.
Pues no que tenias hambre?
me quede pensando.
y tambien me ha sucedido con gente que pide para un taco y cuando les doy lo que traigo de comida (fruta, agua o tortas) algunos se molestan.
Aun que claro hay gente que si lo agradece y se les nota en la mirada.
Si ya se que arruine el post con mi comentario. Se que necesitamos tener fe, pero no pude evitarlo.
“Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñalo a pescar y comerá siempre”
Bien por esos niños que se “animaron” a pedir, pero hay muchos con muchas mas necesidades que no lo hacen porque no tienen la facilidad de andar de “pedinches”.
Por otro lado obligar a nuestros empleados de la secretarìa de educaciòn para ver que estàn haciendo con nuestros impuestos. (¿no te has fijado cual es el importe de iva de cada compra?, ¿No has visto ùltimamente tu recibo de nomina? ¿ No te has preguntado cuanto vale la seguridad social en Mèxico? ¿los impuestos que tienen que pagar las empresas donde trabajamos? ).
@tabris
Cuando mi mamá tenía el puesto de tacos, también le llegó a pasar eso, que había gente que se ENOJABA porque le quería dar comida en lugar de dinero.
Obviamente son personas que se dedican a mendigar y no lo hacen siquiera por una necesidad o por hambre en realidad.
@Antonia
Cuando yo tenía 12 años viví un año con unos familiares y recuerdo que entré a trabajar a una tienda de abarrotes cerca de mi casa. No hacía gran cosa y no me pagaban gran cosa, pero era un dinero que tenía para mí y que me ayudaba a comprarme lo que quisiera.
Yo veo a mi sobrino que a sus 13 años sus únicas preocupaciones son los videojuegos y nada más. ¿Por qué no buscar la manera de ayudarle a su madre con un “trabajo” que al menos le permita ahorrar los 10 o 20 pesos diarios que ella debe separaar para darle a él?
Fijate, en diciembre pasado visité Mazatlán y en las afueras de la catedral del centro, había una señora con dos niños pidiendo dinero y una persona fue a un restaurante muy conocido allá que está cerca cruzando la calle y les compró un desayuno para los 3 (la señora y los hijos) y mi esposa y yo nos sorprendimos porque recién saliamos de desayunar de ahí y el desayuno más barato cuesta o costaba $110.00. En tiempo de crisis siempre hay algo que nos hace recordar los viejos tiempos, donde todos nos hacíamos favores unos a otros.
Buen dia, buen tiempo, buena onda…
Perfecto todo. Pero, ¿por qué comprarles un refresco? ¿Saben cuánta azúcar tiene?
@jonatan
Hay quizás pocos casos como éste, pero cuando más lo notamos es cuando nos toca atestiguarlos. Realmente a mí me conmovió el gesto de esta persona.
Ojalá algun día pueda yo hacer eso mismo y llegar a casa con una satisfacción a cuestas.
Un saludo!
@Roberto Morán
Desgraciadamente si entre las personas adultas hay un gran desconocimiento del contenido de los refrescos y los problemas de salud que te puedan llegar a causar a corto, mediano o largo plazo, sería difícil quererle pedir a unos niños que tomaran eso en cuenta.
Por otro lado, en el puesto no venden agua fresca; solamente refrescos y era lo que había más a la mano. Quizás como bien dices, podría haberse buscado otra opción de bebida, pero para ese caso tampoco los tacos hubieran sido la mejor opción en el alimento.
A fin de cuentas, no nos podemos resistir a los tacos, tamales y tostadas (con refresco, por supuesto!)
Un saludo!