STOP SOPA

Miércoles, 18 de enero de 2012

Un año más: ni cárcel, ni embargo, ni nada-Mar Morales Mi Lucha contra la Usura

Lunes, 26 de diciembre de 2011

Este es un texto que me permití traer de Mi Lucha contra la Usura el espacio de Mar Morales el cual es un sitio muy interesante del que se puede aprender mucho.

http://miluchacontralausura.blogspot.com/2011/12/un-ano-mas-ni-carcel-ni-embargo-ni-nada.html

Hace un año, cuando dije abiertamente que no iba a darle un peso más a los bancos, mucho menos a un despacho, más de uno se escandalizó. Por estas fechas me volvieron a preguntar si ya pagué, negocié, di “quitas”, me convencieron, “maizearon”, dieron una lana, les diré lo mismo: no. Ni me arreglo ni me arreglaré, por supuesto, no pagaré un centavo más a nadie.

Particularmente me siento satisfecha con lo que he hecho en este tiempo. Este espacio, que empezó como una simple catarsis, me ha abierto las puertas en muchos sentidos y ha sido así porque siempre hablo con la verdad y porque a nadie le digo que pague porque tiene que hacerlo, ni que no pague porque no quiero que lo haga. Simplemente le digo, a todo el que pregunte, que a mí no me ha pasado nada y dejé de pagarle al banco en mayo del 2008. Y eso que no estoy escondida en absoluto. En mis andares por las deudas, he conocido gente de la Condusef, de despachos, de reparadoras, de diversas ideologías políticas. A todos siempre he dicho lo mismo: no voy a pagar un peso más y si quieren, que me demanden. Sólo así sabremos de qué lado masca la iguana y sabremos en verdad cuál es el “pago justo”. Esto no ha sucedido y dudo que suceda. Los motivos los he venido explicando a lo largo de este tiempo. Si existe de verdad ese pago justo, no es por medio de comparsas cibernéticas que digan, siempre desde el anonimato, que es un “deber moral” pagar. Para mí la moral tiene otros matices y si no se pone la verdad por delante, todo es una falacia. Lo que sí aconsejo a quienes están muy a tiempo, es que no se endeuden. El infierno del acoso por parte de los despachos no se lo deseo a nadie. Los banqueros, despacheros, usureros, ratas disfrazados de bondad, aprovechan cualquier oportunidad para amolar a quien se deje.

Este espacio, que es de ustedes, crece, se retroalimenta, se diversifica y eso me llena de orgullo. Mis amables tres lectores, sobre todo aquellos que están al pendiente de lo que aquí se publica desde sus inicios, habrán notado una transformación en el fondo y forma de mis escritos. Algunos más me leen en otros sitios hablando de política, de derechos reproductivos, de injusticias sociales. Todo con un objetivo claro: informar de cosas vividas, de las malas jugadas, del desgaste que tiene esta sociedad tan maltratada por la falta de conciencia de unos pocos que aplastan a la mayoría.

He visto testimonios desgarradores de personas que han perdido en verdad todo, un poco por la violencia que se vive en el país, otro mucho porque a los bancos, despachos y reparadoras les importa un rábano que te hayas endeudado por haberte quedado en la calle, que te hayan secuestrado y dado hasta el último peso para salvar tu vida, o que hayan matado al sostén de la casa y se haya tenido que recurrir al crédito para vivir. Esas cosas duelen, y duelen mucho, pero sólo los que estamos de este lado de la silla lo podemos entender.

Como cada año, por estas fechas, me tomo el atrevimiento de decirle a quien me lee, que la elección de pagar o dejar de hacerlo es individual, muy respetable, pero que nunca se debe dejar de vivir por tener una deuda bancaria. Las amenazas de demandas, los insultos de los despachos, el temor a caer en la cárcel, no deben ser motivo para perder la tranquilidad. Lo sé de sobra, y cada vez que llega el fin de año, pongo en la balanza los “hubiera” y concluyo que mi mayor error fue ir a dejar mi poco dinero en el mayor basurero de la historia. Pagué, sí, lo que consumí y mucho más. Por eso vivo feliz y no hay despacho ni banco que pueda demostrar que me los llevé al baile. En realidad, ellos me deberían ofrecer una disculpa por el cinismo de cobrar esos intereses de miedo y recurrir a los gritos e insultos para cobrar.

La vida es mucho más que una deuda bancaria. Y siempre hay motivos para luchar y para salir adelante.

Les deseo, hoy y siempre, toda la felicidad del mundo.

@Mar_Morales_

Varios

Paga lo Justo una Nueva Etapa

Lunes, 26 de diciembre de 2011

Hace dos años que caí en morosidad de mis tarjetas de crédito. Desempleada, con mi madre enferma de cáncer terminal, deudas por todos lados debido a su larga enfermedad y solo el sueldo de mi esposo para mantenernos.
Debido a la situación decidí buscar información en Internet y lo primero que salió fue SOY DEUDOR. Un blog que cuenta la historia de un deudor de tarjeta de crédito, sus experiencias, sus pensamientos y, finalmente, como fue que liquidó sus deudas por si mismo sin la intervención de terceros.
A través de este blog pude conocer a otros deudores quienes amablemente compartieron sus experiencias conmigo y me enseñaron a no permitir que se me sobajara por el hecho de ser deudora. Que había formas de resolver el problema y que solo necesitaba fajarme las enaguas para lograrlo.

Estos deudores formaron un espacio de información y camaraderia en el cual podíamos llegar a relatar nuestras experiencias siempre desde el marco de la auto-regulación y al que nombraron EL Foro Solidario de Deudores http://www.deudoressolidarios.net/.

A partir de la formación de este espacio pudimos conocer a otro grupo de deudores organizados en el espacio de Paga lo Justo quienes habían tomado nicknames de Dioses del Olimpo http://www.pagalojusto.org
En ambos casos la amistad trascendió de los espacios foriles a los espacios personales siempre en el marco del respeto a nuestras diferencias ideológicas, partidistas y religiosas.

Hoy día los amigos de PAGA LO JUSTO están de fiesta ya que su sitio ha evolucionado a ser un grupo organizado y a quienes pueden encontrar en la liga http://www.pagalojusto.org.

FELICIDADES amig@s de PAGA LO JUSTO ustedes son el mejor espacio de asesoria (sin costo) que existe actualmente en la red ya que asesoran sin esperar retribución alguna sólo por el hecho de ayudar.

La Diana.

Varios

El caso de Germán

Jueves, 21 de julio de 2011

A continuación les comparto el caso de Germán, quien lo envió por correo  electrónico el día de ayer.


Que tal

Mi nombre es German y deseo compartirles mi experiencia con Americanexpress y sus despachos de cobranza:

Comenze a pasar una mala racha y por ende tuve que dejar de pagar mi tarjeta de servicios de dicho banco,mi monto con todo e intereses subio a $55,000 pesos,mi expediente fue primero con sertec,a los que nunca les tome llamada alguna,no sabia que ocurriria pues era mi primera vez en estas situaciones,total que despues de un tempo mi expediente fue pasado a consorcio juridico de cobranza,estos tipos se la pasaban amenazandome hasta por e-mail,a las personas que me contactaban,les decia que yo no tenia la certeza de que fueran un despacho debidamente acreditado por el banco y que tenian que mandarme algun documento donde esto se acreditara,claro nunca me deje intimidar por estos tipos de quinta,entre una de tantas discusiones que tuve con ellos,una coordinadora de cartera se atrevio a decir que amex no era un banco y pues error,por que no saben (y ojo con esto) que cualquier institucion que emita tarjetas de credito y ofrezca servicios y/o productos financieros debe estar acreditada como institucion de banca multiple,hasta tuve el atrevimiento de mandarle por correo la ley de instituciones de credito.

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¿Y el buró de crédito?

Viernes, 8 de julio de 2011

En días pasados se me ocurrió revisar si podía obtener mi reporte de crédito especial del buró de crédito y me topé con la sorpresa de que por fin luego de varios meses pude hacer el trámite ya que al parecer estaba activa todavía una de las tarjetas anteriores y por esa razón no podía poner los datos correctos al no tener estados de cuenta de nada.

Les comparto el reporte del buró de crédito que tenía ANTES de verme obligado a dejar de pagar y a continuación el reporte actual del buró de crédito. Hay una enorme diferencia entre ambos reportes.

Prácticamente cumpliré ya dos años que Bancomer envió mi última calificación al buró de crédito, por lo que “solamente” me restan ya otros 4 años de castigo en el buró de crédito.

Espero que muchas cosas pasen de aquí a ese momento y pueda pensar en nuevamente rehacer mi vida crediticia ya sea mediante tarjetas o, por qué no, pensar en un posible crédito hipotecario.

Pueden hacer clic en cada una de las imágenes para verla más grande.

Buró de crédito 2008

Buró de crédito 2008

Buró de crédito 2011

Buró de crédito 2011

Mi caso

¿Quieres exponer tu caso?

Jueves, 19 de mayo de 2011

Si alguien desea exponer su caso en particular, éste será el espacio adecuado.

Manden su texto como un comentario de esta entrada y posteriormente lo publicaré como un tema nuevo para que las personas que quieran aportar alguna opinión lo puedan hacer.

Por favor no indiquen información confidencial en sus mensajes.

Comparte tu caso

Para quienes llegan aquí por primera vez

Miércoles, 8 de diciembre de 2010

Este sitio inició hace casi dos años y medio como una especie de diario en el que dejé constancia de todo lo que sucedió en mi caso específico de adeudo por dos tarjetas de crédito con un MISMO BANCO.

El adeudo original era por aproximadamente $200,000.00 y al final logré llegar a un acuerdo con un despacho para terminar pagando en total aproximadamente $35,000.00 y quedar sin la preocupación de los adeudos.

Verifiqué en el banco que ya no existiera mi adeudo y desde entonces prácticamente ya nada he escrito.

Sin embargo, he mantenido vigente el sitio para que quienes inicien este largo y difícil camino de la negociación para sus adeudos por tarjetas de crédito puedan leer mi caso y las opiniones de las personas que antes de ustedes han estado en este sitio.

Me parece increíble pero a pesar de no estar actualizando el sitio, hubo 6,416 visitas durante el último mes (más de 200 visitas diarias en promedio) y me imagino que buena parte de esas visitas son de gente que está temerosa, preocupada y sin saber qué hacer (como yo lo estuve al inicio).

Pueden iniciar leyendo los posts del blog desde sus inicios. Visiten los sitios que aparecen del lado derecho (en ENLACES) en los que hay más gente como ustedes y comparten sus casos.

Finalmente, NO DESFALLEZCAN. Esto puede solucionarse incluso sin necesidad de pagar abogados, mensualidades ni amparos.

Bienvenidos!

Mi caso

Soy afortunado

Martes, 21 de septiembre de 2010

Hace prácticamente un año y medio que pude llegar a un acuerdo con un despacho para liquidar el adeudo que tenía con dos tarjetas de crédito del mismo banco.

Luego de unos meses de zozobra, finalmente ambas cuentas quedaron en ceros y logré tener las cartas finiquito. Desde entonces mi familia y yo hemos vivido un poco más apretados pero (siendo sinceros) más tranquilos por no tener encima la incertidumbre de si el día de mañana el banco podría o no llegar a llevar a cabo alguna acción legal en mi contra.

Con el paso del tiempo me he dado cuenta que soy afortunado por muchas razones en esta vida:

  1. Logré salir del problema con las tarjetas de crédito.
  2. Tengo una bonita familia (esposa e hija) a quienes adoro.
  3. Tengo un trabajo estable.
  4. Adicional a mi trabajo inicié con unos proyectos de internet por mi cuenta y esto me ha dado ingresos adicionales.
  5. Tengo buena salud (relativamente) y soy poco enfermizo.
  6. Conocí de manera virtual a mucha gente que me apoyó durante el difícil trance de llegar al acuerdo con el despacho.
  7. A varias de estas personas tuve la fortuna de conocer físicamente, en una primera reunión en Guadalajara y posteriormente en una reunión realizada en la Ciudad de México, aprovechando un viaje que realicé al DF.

Nada está perdido mientras tengamos fuerzas y le echemos ganas. No puedo decir que sea fácil, pero ES POSIBLE. Quizás en algún momento me pareció un camino muy cuesta arriba, pero al final, logré llegar a la meta.

Soy afortunado y nada me dará más gusto que ustedes puedan también ser afortunados, felices y sin deudas el día de mañana

¿Qué pasó después de pagar?

Mi nombre es Hagia Sophia y también soy deudora.

Sábado, 24 de julio de 2010

Hola que tal,

Primero que nada, quiero agradecer infinitamente a Soy Deudor el permitirme compartir mi caso con ustedes. Siendo franca, no sabía que mi amigo estaba en una situación como la mía. Caras vemos, deudas no sabemos, eso me queda claro.

Dicho lo cual, comienzo a presentarles mi caso: Mi trabajo consiste en ventas de espacios publicitarios en un conocido diario de la capital. El sueldo base está en los estándares del mercado, pero con lo que pude hacer muchas cosas fue con mis comisiones. Tuve la oportunidad de comprar mi departamento por medio del INFONAVIT y lo pagué en menos de cinco años, así como mi carro del que pude dar la mitad de su valor como enganche y lo demás a crédito.

Las tarjetas de crédito nunca las tuve en mente, hasta que tuve la necesidad de sacar una para tener un celular en plan. Lo recuerdo perfectamente, fui a la sucursal más cercana de mi casa, llené el contrato, presenté mis documentos y a los quince días llegó mi flamante tarjeta DORADA con un propio. Fue un momento emocionante, el abrir el sobre y ver que mi nombre en relieve estaba plasmado en un pedazo de plástico. ¿El límite del Crédito? En ese momento fue de $30,000.00

Ahí comenzó un oscuro camino de adicción a las tarjetas. La segunda me la ofrecieron en Palacio de Hierro y como en ese tiempo podía darme el lujo de comprarme ropa de ahí, la acepté.

La tercera fue American Express porque salí de viaje al extranjero y no quería llevar mucho efectivo, así que la solicité y sin ningún empacho me la dieron.

¿Las demás? No recuerdo sí las pedí o me hablaron o me atraparon los promotores, pero de pronto tuve en mi haber 10 plásticos, todos con líneas desde los 100,000.00 hasta los 40,000.00 una bomba terrible.

Ya con ellas en mis manos, me sucedió algo terrible: Estaba corriendo en un parque y en una vereda no me fijé que había unas ramas atravesadas y tropecé con ellas. Sí bien la caída no fue tan terrible, las consecuencias si lo fueron, me lastimé seriamente la cadera y el tratamiento me impedía caminar, por lo menos durante tres meses.

Fui al médico, pero al no ser accidente de trabajo, la incapacidad me la dieron “INDEFINIDA” por el 50% de mi salario, o sea que con 3,000.00 pesos no solo tengo que sobrevivir, sino también pagar todas mis deudas.

¿Porqué puse casi al tope las tarjetas? Supongo que como a muchos que no sospechaban ver sus ingresos mermados de un día para otro, me confié. En este punto quiero aclarar que siempre pagué totales, nunca mínimos por lo que me encontraba en estándares de cliente preferencial en por lo menos dos bancos.

Una vez llegada a mi casa del hospital y sin familia que me ayudara, tuve que contratar a una persona que me asistiera ya que mi única compañía es mi gato Poncho.

Así se fueron mis ahorros, en medicamentos , doctor particular (que por este pude salir más rápido), enfermera, comida, luz, agua, teléfono, despensa y finalmente en tarjetas. De un día para otro dejé de pagar totales para pasar a mínimos. De los mínimos pasé a sacar de una tarjeta para pagar otra, de eso pasé a empeñar alhajas y relojes, finalmente eran ellos o mi alimento. Pues tuve que decidirme por mi.

Apenas comienza mi historia. Ha pasado un año desde mi accidente y tres meses de que deje de pagar. En efecto las llamadas son constantes, mañana tarde y noche. Aún no tengo el disgusto de enfrentarme a los despachos, pero siento que ya no tardan.

Aún no regreso a laborar al 100%, ya me dieron de alta pero por obvias razones no puedo desempeñarme por ahora en mis ventas porque es un trabajo de campo y no se me permite caminar más de un kilometro al día. Mis patrones me dieron trabajo para casa, lo cual les agradezco ya que por lo menos tengo Internet y computadora para no sentirme aislada y lo más importante, aún cobro por lo menos mi salario normal al mes.

Y es precisamente en estos momentos cuando uno descubre que los caminos del Señor son misteriosos. Por una casualidad me encontré con Soy Deudor, al que tenía años de no ver para enterarme de que el también estuvo en esta penosa situación. Al platicar me comenta de su blog del que rápidamente me hago lectora y al mismo tiempo me sirve de catarsis para llevar mi situación.

Les agradezco mucho sus opini0nes, todas son de un gran valor no solo para mi, sino para todos aquellos que estamos desesperados por no poder afrontar nuestros compromisos.

Nuevamente muchas gracias y por aquí estaremos al pie del cañón.

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Novedades y cambios a dos años de tener el sitio

Miércoles, 21 de julio de 2010
Dos años

Dos años

Para comenzar, les aclaro que el cambio al que me refiero no es que vaya a comenzar a cobrar por entrar, no voy a poner publicidad  ni a volverme portavoz de la banca (aunque alguna vez me dijeron que mi nick debería llamarse:  Soy Banorteador). Tampoco pienso borrar las aportaciones que todos ustedes han realizado aquí desde hace ya muchos meses.

El 28 de junio de 2010 se cumplieron dos años que inicié con este sitio. La primera página de soydeudor.com fue mi presentación (¿Quién soy?) y explicaba algunas cosas acerca de mí y de mi caso en particular.

El sitio inició luego de que un amigo me sugirió que abriera un lugar donde expusiera mi caso para dejar constancia de lo que estaba sucediendo y si lograba salir de mi problema más gente perdiera el miedo y supiera que había vida después de las deudas por tarjetas de crédito.

El 1ro. de julio de 2008 escribí el primer post como tal, en este blog, donde explicaba lo que había sucedido cuando fui al banco a tratar de llegar a un acuerdo.

En fin… ¿Qué ha pasado con el sitio durante estos dos años? Ha habido 254 entradas (algunas de ellas escritas por autores invitados y la gran mayoría durante el primer año);  hay poco más de 4,200 comentarios, varios de los cuales han sido editados en mayor o menor medida, mientras que otros ni siquiera fueron publicados por alguna razón de peso (para mí).

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¿Qué pasó después de pagar?